lunes, 8 de noviembre de 2010

El Pastor

 
Así no más pasaba los dìas yo, desde guainita que era.
Pastorear era como un juego, y maltratar el ganado también!
Así pasaba los días hasta que me pilló el abuelo.
¿Así tratas a tus hermanos?, me dijo. Se sentó a mi lado y se puso a hablar:
El alpaco es el hermano del hombre: nos da el abrigo, nos da el sustento y nos ayuda a trabajar. Por eso mismo hay que cuidarlo.
Y cuando tengamos que matarlo sólo por necesidad, hay que cortarle las patas y la cabeza y mostrarlo, para que cuando pase la cuatiri, el pastor fantasma que cuida todo el ganado de dios, no entre en cólera y no nos llene de maldiciones. Eso decía el abuelo...y lo que decía el abuelo es verdad.
Y cuando veo como traen los alpaco amarrados...y cuando veo como los maltratan, y cuando veo como los matan! Me acuerdo de ti abuelo...
Ay abuelo, si tu estuvieras!
Ay abuelo, si tu los vieras!
Ay abuelo...no lo creyeras!

Arak Pacha

2 comentarios:

  1. Hermosa Letra, Si pudieramos ser como aquel abuelo, estar conectados con la naturaleza y su equilibrio...

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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