Así no más pasaba los dìas yo, desde guainita que era.
Pastorear era como un juego, y maltratar el ganado también!
Así pasaba los días hasta que me pilló el abuelo.
¿Así tratas a tus hermanos?, me dijo. Se sentó a mi lado y se puso a hablar:
El alpaco es el hermano del hombre: nos da el abrigo, nos da el sustento y nos ayuda a trabajar. Por eso mismo hay que cuidarlo.
Y cuando tengamos que matarlo sólo por necesidad, hay que cortarle las patas y la cabeza y mostrarlo, para que cuando pase la cuatiri, el pastor fantasma que cuida todo el ganado de dios, no entre en cólera y no nos llene de maldiciones. Eso decía el abuelo...y lo que decía el abuelo es verdad.
Y cuando veo como traen los alpaco amarrados...y cuando veo como los maltratan, y cuando veo como los matan! Me acuerdo de ti abuelo...
Ay abuelo, si tu estuvieras!
Ay abuelo, si tu los vieras!
Ay abuelo...no lo creyeras!
Arak Pacha

Hermosa Letra, Si pudieramos ser como aquel abuelo, estar conectados con la naturaleza y su equilibrio...
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