de un color blanco grisáceo
y me evoca la simpleza
de un molusco subterráneo.
El frío aire en lo alto
no dista de las entrañas
en lo hondo del planeta
flotan nubes inundadas.
La atmósfera se asemeja
a la concha nacarada
siendo así nuestra presencia
como carne resguardada.
Muchos sabios ya lo han dicho
alto y bajo no es distinto
hoy el cielo nos confiesa:
Todo está hecho de lo mismo.